Propuesta de un modelo económico, valiente y activador de valores olvidados.
Estudio de las consecuencias de acometer esfuerzos que no son recompensados y de recibir recompensas que no se derivan de un esfuerzo.
CÓMO VIVIR DE LOS VIVIDORES
A modo de introducción, les presento la ecuación matemática, que me he inventado, a la que llamo “La Ecuación de Ferrá”:
“En una sociedad en proceso degenerativo, el número de recompensas sin esfuerzo, es directamente proporcional, al cuadrado del número de esfuerzos sin recompensa y a la velocidad constantemente acelerada de su degradación”
O, lo que es lo mismo:
“En una sociedad en proceso degenerativo, el número de vividores es directamente proporcional, al cuadrado del número de frustrados tras sus esfuerzos sin recompensa y a la velocidad constantemente acelerada de su degradación”
ME EXPLICO:
Los esfuerzos sin recompensa, no producen otra cosa que no sea frustración, desasosiego, desánimo, recelos, depresión, supresión del ánimo de superación, sensación de imbecilidad, complejos, retracción social, y a su vez provoca, revanchismo, exaltación, venganza, atajos malignos, confusión mental, desata demonios, pero sobre todo genera mucha, pero que mucha mala leche, cuando el resultado de tu esfuerzo, recompensa a otro.
Por otra parte, las recompensas sin esfuerzo, producen muchísimo placer a los malvados y miedo a los honrados que la disfrutan sin haberla perseguido. Las cabezas más mediáticas de estos caza-recompensas, suelen encontrarse sobre el cuello de de los seudo políticos y grandes caballeros del poder y del dinero; más no debemos criminalizarles socialmente, aunque sí legalmente, puesto que ellos actúan así, por que son el reflejo fiel de la sociedad que se lo ha permitido, e incluso alabado como a héroes listillos o románticos bandoleros, piratas y bucaneros. Pero, alto aquí, no pretendamos todos escapar de nuestra porción de responsabilidad, puesto que es un auténtico ejército, el número de personas que piensan, que los ciudadanos que no cazan recompensas, actúan así, simplemente porque no tienen la oportunidad de hacerlo. Y es que el esfuerzo, cansa y la recompensa revitaliza, y puestos a elegir…
Bien, los caza-recompensas vividores de la oportunidad, han sido detectados y descubiertos, y por consiguiente, la acción inminente y contundente, en bien de nuestra nación, no puede ser menos que ir a por ellos y atacarles. Se hace necesario exaltar el ánimo colectivo vengador y gritar todos juntos: ¡¡Muerte, muerte al, vividor!! ¡¡Sangre, sangre, sangre!!.
Ahora es necesario identificarles, para su inmediata y sumaria ejecución, pero buscarles con total precisión y sin contemplaciones ni excusas.
Pero resulta, para nuestra mayor sorpresa, que existen tantos vividores, como astros hay en el Firmamento. Vividores que hacen que nuestra economía y competitividad, baje a los infiernos, puesto que charradita a cucharadita, se vacía la olla.
¿Quién, no conoce? a ese vividor o vividora que explota a empleados, familiares y amigos, instituciones y a todo lo que haga falta, a ese hijo que abusa de sus padres, a esos padres que explotan a sus hijos, a ese seudo político que corre a manos llenas, al camarero que roba botellas, al banquero que nos cose como a descosidos, al obrero que simplemente hace acto de presencia, si es que lo hace, sin compromiso y se abastece de todo material que se le pone por delante, a la enfermera que se lleva material, a la señora de la limpieza que no limpia y arrea con los productos, al pescadero que arranca las mordazas a los cangrejos, al director de mercadotecnia que nos confunde con los precios, al repartidor que sisa, a un intermediario pendenciero, a ese policía que extorsiona, al que cobra licencias ilegalmente, al que cobra por servicios o materias que no entrega, al transportista que pierde mercancías, a un curioso director general, a un sospechoso comisionado, al que da gato por liebre, a un improductivo cargo de confianza, a ese subvencionado del paro que trabaja a parte, a un especialista en subvenciones, al que se siente una victima de la vida y arremete contra el estado y a todo el que le replique, le contraríe o simplemente se le antoje, a ese que extrañamente le toca la lotería a menudo con mucho capital dudoso, a uno o una que viva de la jeta, teta o morro y en general a otros miles de personajes asimilados a los anteriormente expuestos.
Después de este agrio descubrimiento, los componentes de las hordas ajusticiadoras de vividores, se miran de cara unos a otros, se sonrojan y se preguntan si en lugar de localizarles y ejecutarles, deberían suicidarse directamente. Y yo me digo, que la providencia en su infinita sabiduría nos proteja de aquel que esté dispuesto a lanzar la primera piedra, porque de seguro recaerá en su propia cabeza y rebotará en las nuestras. Contabilicemos el número de inconscientes que se declaran victimas del sistema señalando inquisitivamente a una tropa de vividores y esperan que el sistema les salve sin acometer el esfuerzo personal correspondiente.
Llegados a este punto del texto, si algún lector me aborrece por lo anteriormente expuesto, es que le he tocado las joyas de la familia y con eso no se juega.
Señoras, señores, señorías, señorones, señoritas, señorcitos y otros seños-as, Hay va eso:
PROPUESTA DE NUEVO MODELO ECONÓMICO ESPAÑOL PARA EL DESTETE DEL PUEBLO.
En una sinopsis casi telegráfica el nuevo modelo se resume así:
“Crear un canon económico a cargo de los vividores y ayudar con esos ingresos a los honestos” es decir sin cargo adicional a las cuentas del estado.
*Capitulo dirigido a las actividades económicas, sociedades y otros modelos de producción, administración de toda índole y similares.-
Para este grupo, es necesario crear un código ético y de buena praxis, tendente a favorecer la excelencia, calidad, utilidad pública, privada y social, con el objeto de que en su cumplimiento se pueda dar una calificación bien determinada a su labor, atendiéndose a un baremo posicionador en un ratio determinado, de forma que los que se ganen un puesto en ratio elevado, reciban todo tipo de ayudas oficiales, descuentos y cualquier ventaja que se pueda desarrollar, a cargo de los que posean los ratios inferiores. Es decir que los estamentos de bajo ratio sean penalizados a favor de los de ratio alto.
*Capitulo dirigido a los recursos humanos.-
Para este grupo igualmente se necesita un código ético y de buena praxis, con tendencia bien definida para dirigir más recursos, ayudas y prestaciones a los trabajadores que más se esfuerzan en realizar una labor de calidad, basados en su compromiso laboral, preparación, reciclaje, trayectoria, bajo absentismo y honradez, todo ello con la finalidad de que las empresas con alto ratio puedan tener una seguridad de que el personal que contratan, es de calidad y viceversa, de tal forma que la calidad tanto laboral como empresarial se podrían encontrar y los de baja calidad también.
No es difícil visualizar, que los binomios empresa-trabajador de alta calidad, serán más productivos y competitivos, de otro lado los de baja calidad, tenderán a reconvertirse o desaparecer. En el mejor de los casos, llegados a un punto en que el número de binomios de baja calidad, descendieran tanto que no pudieran mantener a las de alto ratio, seria un éxito total y la competitividad y calidad de productos, servicios y fuerza laboral española tendría un sello de calidad propio.
*Reflexiones.-
Se crearía una complicidad objetiva entre empresas y trabajadores, con tendencia a conseguir un mayor ratio, que sería un claro motivo de orgullo y compensaciones en cada colectivo.
Las empresas de baja calidad no podrían soportar el canon de baja calidad y se verían forzadas a superarse, unas veces serian los propios trabajadores los que exigirían a los empresarios más calidad y viceversa, pues peligraría su actividad y bajarían sus perspectivas de todo tipo de recompensas.
En el caso que este modelo fuese validado, no cabe la menor duda que a las empresas extranjeras les interesase establecerse en nuestro país, con una fuerza laboral motivada y posibilidad de competir en el ratio nacional, y contando que los salarios en España son de los mas bajos de nuestro entorno.
Empresarios y trabajadores lucirían con orgullo su estatus acreditativo de calidad.
Las asociaciones patronales y empresariales, las fuerzas sindicales, las oficinas de consumo, y partidos políticos, especialmente el gobernante, deberían elaborar dichos códigos en pleno consenso de forma valiente y constructiva y quizá, y digo quizá pudiera producirse una especie de milagro español tirando de nuestra raza y casta.
En Marratxí, a 05 de Febrero del año 2010
Antonio Ferrà Arlandy
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